sábado, 31 de diciembre de 2011

Año nuevo, vida nuev... no.

Me parecen básicas las personas que se limitan a esperar que sea un nuevo año para cambiar esos hábitos que les dañan, o aquellos que dejan la dieta "para el lunes" pero ese fin de semana se atiborran de comida (y ese lunes nunca llega). Las resoluciones de año nuevo también se las trazan sin pensar en medidas concretas para cumplirlas. Yo me he propuesto cambiar muchas cosas, algunas van en camino, otras simplemente se quedaron estancadas, otras las olvidé, pero no me pongo a esperar a que llegue un nuevo año para decir "está bien, ya es otro año, cambiaré porque... porque bueno, es un año nuevo", así no funciona.
Mucha gente que conozco ha estado haciendo un recuento de su 2011, yo intenté hacer uno mentalmente y me costó demasiado, el tiempo se me pasó volando, siento como si sólo hubiera pasado la mitad del tiempo que en realidad es. Y hasta me pareció absurdo el recuento que intentaba hacer, porque lo sentí como hacer un recuento de un mes... es tonto, o al menos para mí lo fue. Así que encontré más fácil resumirlo con fotos, obviamente no en todos los momentos que me gustaría recordar llevaba mi cámara, pero creo que esto lo resume bien.
Como Blogger no me deja ponerles pie de foto, aquí están:

  1. Andrés C. Marzo.
  2. Intercambio Deportivo Marista con el Champagnat Ccs.
  3. Obra Social, Aura y yo :)
  4. Cumpleaños de Aquiles A.
  5. Visita a la casa de Bolívar. 9no.
  6. Blanca L. y yo. 15 de María.
  7. 15 de Blanca. Andrea R, Paula F, Andrea O, María H, Blanca L, Yo, Andreina L, Valentina R. (Esquina Caliente)
  8. Cumpleaños de Delia :)
  9. Unamun 2011. Francia/UNESCO/Andreina L.
  10. Unamun 2011.
  11. Escuela de Líderes.
  12. Alan y yo :)
  13. Alan Y, Arnold L, (Jonas R), y yo. Tucacas :)
  14. Clasificación en el Festifal FILA de fotografía nacional <3
  15. Escuela de Líderes.
  16. Todos con el bailecito de Faisal.
  17. Delia H, Paula F y yo.
  18. Andrés Linares (Manzanita) y yo. (Mcbo)
  19. Jesús Colina y yo :) (Pto. Fijo)
  20. Alan y yo. Paseo de fin de año.
  21. Reunión de Clirin donde Gabriel Y. vino de visita a Maracay.
  22. Pisito blanco <3
  23. Cartulinas. Andreina, yo, Oriana y Lexandra. (Jonas atrás foreveralone)
  24. Clirin (si no me equivoco, primera reunión de 4to año)









































lunes, 28 de noviembre de 2011

Gracias

Gracias por amarme, con mis condiciones, mis limitaciones.
En fin, gracias por ser tú, por estar ahí cada vez que te necesité.
Gracias, porque aunque me hiciste daño, lo hiciste de una manera muy sutil, porque no querías hacerlo.
Te quiero. Gracias por amarme.

viernes, 7 de octubre de 2011

Prohibido leer.

Siempre he dicho que este blog es para mí, escribo para mí y más nadie, no planeo entretener si alguien consigue leerme, puesto que ese no es el motivo por el que decidí escribir aquí. Por eso mismo hago la advertencia por si alguien por error cae en este espacio, lo que escribiré será sincero, sí, pero no será agradable, así que mejor es que no sea leído, ni siquiera por mí, pero dicho esto, empiezo.

Me siento demasiado basura, sí, esa es la palabra, una basura.
Basura: Es todo material considerado como desecho y que se necesita eliminar.
Y es que es así, en el momento en el que me encuentro en mi vida, siento que si muriera, nadie me extrañaría, siento que no hago diferencia alguna en la vida de nadie, me siento como un peso muerto, una nadie.
En los últimos días hasta se han quejado y burlado, de cierta forma, de que no expreso ninguna emoción, ni estoy feliz, ni triste, sólo seria, y no se han equivocado, estoy en una especie de trance.
Trance: 1) Momento crítico y decisivo por el que pasa alguien.
2) Último estado o tiempo de la vida, próximo a la muerte.

Aún me quedan esperanzas de que sea un momento decisivo, que me haga ser feliz de una vez por todas, y no que signifique que la “muerte” esté cerca, aún cuando, de todas maneras no me siento viva.
Mi vida cambió cuando de tanto caer, empecé a cerrarme, pasé de ser una persona considerablemente abierta, a ser una roca. Empecé a no confiar en nadie, porque a nadie le interesa los problemas de los demás, y al contarlos, siempre va a haber gente que les va a alegrar que los tengas. Sólo había una persona que me escuchaba, y ya no está, mi mejor amigo, y quizás el único que de verdad merecía llamarse como tal, pero al fin y al cabo, la gente se cansa, y de cuando en vez, ni yo quiero estar cerca de mí.
Mi vida cambió cuando pensé, por primera vez, que no debía fingir estar feliz todo el tiempo, que cada persona tiene sus altibajos, y que cuando estuviera triste, debía mostrarlo, en aquel momento no parecía haber nada malo en mi teoría, excepto que se presentó una variable: he estado triste por mucho tiempo.
Hoy estoy en uno de esos días, en los cuales me siento sola. Quiero hablar con alguien y sentirme querida, pero no sé con quién.
Soledad: 1) Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
2) Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.

Exactamente, falta de compañía porque no siento a nadie cerca, si estoy, no se nota, y si no estoy tampoco. Pesar y melancolía, que es lo que siento por mi propia ausencia interior, no me siento dentro de mí, es una pérdida de mí misma, no sé quién soy, ni a dónde voy, ni qué estoy haciendo, estoy sumida en la rutina sin salida, sometida a cumplir las expectativas de quienes dicen conocerme, que pueden ir desde lo más trivial hasta algo realmente importante. Y una de las cosas que más me tiene molesta, es la presión que, primero, siento yo por no saber qué voy a estudiar, y otra, la presión de mis padres por que estudie medicina, porque dicen que esa es la única carrera que vale la pena, la mejor y la única que sirve, además dicen que con mi inteligencia puedo hacerlo sin problema, y es que, está bien, puede que estén en lo cierto, pero no siento vocación para eso, a veces pienso que sí, pero me pongo a pensarlo y no me vería estudiando medicina. Por otra parte, está el eterno problema con arquitectura, esa carrera que me sigue llamando, ¿pero qué vida tiene un arquitecto en un país donde todos las infraestructuras son rectangulares y sin vida? Y mis papás no se cansan de decirme el ejemplo de que vea a mi primo que se acaba de graduar de arquitecto y no está trabajando en nada de eso, que si el presidente va a expropiar la USB donde quiero estudiar, que si queda reelecto no dan ganas de hacer una carrera en este país, y un montón de cosas que sinceramente me amargan la vida. No sé qué decidir, en Maracay no hay ninguna universidad buena, quedarse en Maracay implica varias cosas, una de ellas es que es enfermizo, me deprime vivir en un sitio como ese, y otra es que no quiero estudiar en una de esas universidades pagas que hay aquí. Pero también estoy clara que no podría vivir sola en una ciudad como Caracas, eso de agarrar metro, autobuses, y el simple hecho de vivir sola me deprimiría, además que se agravaría mi desorden alimenticio, que no es lo que quiero.
Me puse a ver las otras entradas del blog, y el 21 de agosto me sentía completamente distinta a ahora, y eso me hizo pensar sobre qué me había hecho cambiar, y es simple, que una de mis compañeras de clases haya cometido intento de suicidio, me ha dejado en shock y eventualmente me llevó a la tristeza, además de que a mi abuela le detectaron un problema en el corazón y pensar en que posiblemente despierte un día de estos y no pueda ver su sonrisa más nunca, me tiene mal, todo se ha mezclado y aquí me tienen, vacía.

martes, 6 de septiembre de 2011

Cobardía

Siempre he dicho, y esto lo aprendí de mi papá, que cuando de verdad quieres algo, siempre vas a encontrar la manera de dedicarle tiempo, aún cuando puede que no tengas demasiado. Lo que pasa conmigo, es que suelo decir que no tengo tiempo, porque hace tiempo ya que no encuentro a alguien que de verdad me haga hacer el esfuerzo.
Nunca tuve miedo a amar a nadie, hasta que sucedió, ahora me lo tomo más pausadamente, lo cual implica que hasta no estar segura de que esa persona estaría dispuesta a hacer ese esfuerzo primero, intento no hacerlo aunque suelo fallar, y si eso significa que tengo miedo a enamorarme, pues sí, soy una cobarde, la peor de las cobardes.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Sal con una chica que lee (Por Rosemary Urquico)

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace.

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.
Enviado desde mi BlackBerry de Movistar

Sal con una chica que no lee (Por Charles Warnke)

Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.
Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.
Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.
Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.
Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.
Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares -la vacilación en la respiración- que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.
Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.
No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.





lunes, 22 de agosto de 2011

Estaciones

Nuestra primavera fue maravillosa, pero el verano se ha terminado... y nos perdimos el otoño. Y ahora, de repente, hace frío, tanto frío que todo se está congelando.
Nuestro amor se ha dormido y la nieve lo tomó por sorpresa. Y si te duermes en la nieve no sientes venir a la muerte. Cuídate.

domingo, 21 de agosto de 2011

Adiós estrés, hola felicidad

Esto lo escribí un tiempo después de salir de vacaciones, cabe destacar que aún me siento de esta manera, y es que sólo necesitaba descansar y un cambio de ambiente para dejar a un lado la depresión que cargaba.
Me siento descansada, me siento tranquila, me siento con energía, me siento creativa, me siento poderosa, me siento positiva, me siento enamorada, me siento renovada, me siento hermosa... ¡Me siento feliz!

Mami, te amo

Hola mami, aquí está tu primera carta nunca enviada. Posiblemente sea lo más sincero que haya escrito en mis dieciseis años, y es sólo para ti.

Extraño que juegues con mi cabello, extraño cuando pasábamos por una tienda que me gustase y te empujaba lentamente hasta que me salía con la mía y entrábamos, extraño esas veces que me dio fiebre y tú durabas toda la noche sin dormir sólo para colocarme paños húmedos para que me bajara, extraño la manera en que cocinabas, hasta extraño esas veces que entrabas en aquella peluquería del Centro San Ignacio y yo te esperaba por horas, extraño cuando íbamos a la casa en Turmero los fines de semana, desayunar empanadas y almorzar y cenar pizza, y también cuando veníamos a pasear por Maracay, extraño ir contigo a misa los domingos por la mañana a aquella iglesia que tenía una pantalla con un retroproyector, extraño tus abrazos y verte leer por las noches, extraño verte sonreír cuando hacía algo bien y extraño las veces que llegabas contenta después del trabajo, extraño tus cuentos sobre el tal Jaime que no recuerdo haber conocido, ese hombre de ojos verdes que te parecía tan guapo. Extraño ir a tu trabajo, era emocionante; extraño cuando salíamos con mi padrino Vicente, aún cuando se burlaba de mí diciendo que "estaba tan flaca que podría hacer una propaganda de hambre". Extraño también ir a casa de tu amiga, la que tenía el "reloj desnudo", no recuerdo su nombre; y a tu amiga Elvira, cuando la visitábamos en Maracay, me enamoré de su hijo, José Miguel, mientras jugábamos carnaval y Play Station 1. Creo que hasta extraño aquellas veces que me obligabas a comer lo que había pedido en un restaurante, como aquella sopa en St. Honoré y aquella chicha andina en el puesto de comida venezolana del C.C Los Naranjos. Extraño cuando íbamos a la finca en Anzoátegui, pero no cuando íbamos a casa de mi tía Gregoria, nunca me gustó esa gigantesca casa. Lo que sí no extraño fueron esas veces en que mi primo José Gregorio iba a estudiar en Caracas y se quedaba con nosotros, y le dabas mi cuarto, nunca llegó a graduarse, me gustaría saber qué es de su vida. Tampoco extraño al esposo de mi tía Fina (no recuerdo su nombre ahora), ese hombre nunca me cayó bien. Extraño a mi primita Ana Victoria, la amaba, era como mi hija. Extraño "trabajar" en el abasto de mi abuela, siempre me pagaba con montones de dulces, que me los comía de regreso a Caracas.
Extraño tu exquisito sentido de la moda, y aquella vez que regañaste a papi por haberme vestido con camisa de rayas, pantalón a cuadros y esas botas negras que nunca te gustaron, y que aún las conservo.
Extraño nuestros viajes, aún no entiendo muy bien por qué me daba pena decir en el colegio que todas las navidades íbamos a un país diferente, así que decía que en el trabajo te regalaban los pasajes y debíamos usarlos para que no se perdieran.
Extraño cuando fuimos a México, no parabas de decir lo feo que era, porque las calles estaban llenas de basura, pero fuimos al santuario de la Virgen de Guadalupe y fue mágico, además de aquella playa en la que en el yate me pusieron un sombrero de marinero.
Cuando fuimos a Argentina, que todas las tardes íbamos a ese puesto a dos cuadras del hotel donde vendían churros con chocolate a los que llamábamos "palitos", eran tan deliciosos. De la primera vez que fuimos no recuerdo mucho, sólo a tu amiga Silvia, la rubia excéntrica que vivía en un apartamento. Hace un tiempo me di cuenta que amo Buenos Aires tanto como tú, y que me encantaría regresar algún día contigo.
Cuando fuimos a España, ese viaje fue mágico. Exceptuando cuando me regañaste porque se me pegó el chicle en el cabello por haberme dormido con él en la boca, me di cuenta que me quedaba mejor el cabello por los hombros cuando aquel peluquero gay español me lo cortó. Me hubiera gustado llevarte a ver a Joaquín Cortés, sé lo mucho que te gusta ese bailarín, y lo que te entristeciste porque llegamos a Madrid dos días después de que él se presentara.
Cuando fuimos a Estados Unidos, el último viaje que hicimos juntas, que fuimos a Disney, tú estabas tan emocionada como yo, fue hermoso, además recuerdo cuando me monté en la Rock 'n Roll Coaster sola, porque a ti te dio miedo, y me senté al lado de este muchacho al que le gritaba que estaba nerviosa en español, y él sólo se reía de mi acento.
Quiero pedirte perdón si recuerdo sólo momentos y no tanto tu esencia, pero sigues estando presente, era pequeña, y ahora ya han pasado seis años.

Te amo, y te quiero sana.
Siempre tuya, Arara.

martes, 16 de agosto de 2011

Boys, boys

I love nerdy boys, and not so nerdy boys.
I love those boys, girls never notice.
I love boys who wear glasses.
I love shy boys, but I also like boys that are not afraid of being themselves.
I love those boys that are good friends, and other girls only see them as that, friends. But friendship is the foundation of every relationship, right?
I love those boys who like good music, and if they play something I'd fall harder.
I love gamer boys, but I hate them too when they spend so much time playing and forget to live.
Even though I love fashion, I wouldn't like to be with a hipster or something like that. Just boys who dress well.
I love boys who are incoherent, creative and funny.
I love boys who are close to their families.
I love comprehensive boys.
I love boys who don't say bad words.
I love clever/smart boys.
I've always hated muscles and skinny boys. I love those who are a little fatty or have a little muscle but not too much.
I love boys who know how to debate or discuss with real arguments.
I love boys who don't flirt, that can make you fall in love just by taking care of you.
I love romantic boys but I hate those who use silly pick-up lines.
I love boys who make me feel secure just by looking in their eyes.
I love boys who know when to talk and when to listen.
I love boys with dark hair and bright eyes.
I love boys that know how to take their time, that don't live in a rush and just let things happen.

And maybe I like boys with a lot of characteristics, but I can only think of these.
But in general, I hate boys, I just like a few.

jueves, 11 de agosto de 2011

Utopía

La verdad, siempre uno se pone a pensar: ¿cómo sería mi mujer/hombre perfecta/perfecto? Y ese pensamiento a veces lo lleva a uno a hacer una lista con cualidades que ese ser imaginario debería tener. Personalmente, he pensado sobre eso en varias ocasiones, por la simple razón de que no encuentro a nadie que me llame la atención ni remotamente, hasta he llegado a pensar que soy yo la del problema (no descarto esta opción) o simplemente es los que me rodean que los veo todos iguales. No sé, no sé.
En fin, a lo que voy, es a esta lista de ese ser utópico, porque no, nunca vas a encontrar a alguien que sea perfecto, nada ni nadie lo es, y ese tipo de cosas. Lo que sí puedes encontrar es a alguien cuyos defectos y tus propios defectos no los hagan incompatibles, y puedan vivir en armonía, no significa que no discutirán nunca, pero se le parece si sabes elegir adecuadamente... Me volví a distraer, vamos con la lista, cada vez que pienso hacer esta famosa lista (abro el bloc de notas y todo), instantáneamente lo cierro, ya que considero tonto el hecho de superponer a alguien a unas exigencias que no necesariamente debe cumplir para... eso, para que me guste, pues. Creo que la única cosa que sí debe tener es que sea él mismo, y que tenga sus propios pensamientos y sus propias ocurrencias/incoherencias. Eso es todo -inserte sonrisa brillante-.

Vestigios

Esto lo escribí hace bastante tiempo, ya no me siento de esta manera, pero pensé que sería buena idea tenerlo aquí.
Sé que he estado sola antes, la diferencia es que ahora ya sé qué se siente no estarlo. Pero, ¿quién soy yo para pedirte que te quedes? Con suerte, lo máximo que puedo ser es un recuerdo, que con suerte conserves un vestigio de mí en tu memoria.
Cuando la vida me derrota por momentos, regresas a mi mente, un recordatorio de mi desdicha, que me hace hundirme aún más en ella, si es que es posible.
Pero, ¿cuánto tiempo tendré que esperar, para sentirme plena, recordar la felicidad? Bueno sería eliminar esos momentos que pasé a tu lado, pero no puedo, no me permito olvidar todo aquello que aprendí de ti.

Don't make them fall, if you're not going to catch them

Bueno, empezando porque este es mi post número 30 (caen serpentinas, confetti y globitos) y que por fin encontré cómo bloggear desde el teléfono, y que así subiré las cosas apenas las escriba y no uno o dos meses después, empezaré con algo que no sabía como explicarlo hasta hoy. (Sí, el post es de hoy, yay)
Detesto el simple hecho de que en una buena amistad, siempre termine alguno enamorado del otro, y es que, aunque es cierto que así empiezan las mejores relaciones, yo no quiero nada de eso por ahora. Pero eso no significa que "el simple hecho" vaya a detenerse. Y aquí es donde viene mi dilema: "No los enamores para nada", (vana traducción de lo que puse en el título, suena mejor en inglés) pero bueno, siempre me repito eso, y sí, suena egocéntrico, pero puedo asegurar que no lo es en lo absoluto. A mí me gusta escuchar a la gente, estar pendiente de ellas, saber qué es lo que pasa por sus mentes, pero con eso, la gente se confunde, piensan que son cosas que haría una persona sólo cuando está "enamorada", y terminan ellos de ese modo, cuando yo sólo he sido amable. En cierta parte es incómodo, tener que guardar cierta distancia y contenerme a estar pendiente de mis amigos, y sí, todo se resume a "el simple hecho". En fin, ahora tengo más manejo de eso a lo que tenía hace un tiempo. Estoy creciendo, y las cosas mejoran, ya veré cómo siguen las cosas.
Además, no es que yo sea inmune, también he estado involucrada en la otra parte de la historia, y antes me pasaba mucho más, pero quién sabe... quizás ha disminuido porque hoy en día no todos se toman el tiempo para realmente conocerte, o sólo escucharte. La mayoría cuando ven a una chama, piensan en otras cosas, pero no en "conocerla" en todo el buen sentido de la palabra, tienen otro objetivo, y en él se echan de menos muchas cosas.

domingo, 10 de julio de 2011

Apatía involuntaria

Ahí fue cuando podría decir, con certeza, que todo comenzó, no estoy segura de por qué había esperado tanto tiempo para esto, pero me dijo cuánto y por qué me quería, nunca había sentido tal grado de incomodidad. Me limité a mirarlo fríamente, pero mi patética estrategia se debilitó cuando pronunció esas dos palabras que de ningún modo esperaba escuchar. El notó la expresión en mi rostro, pero desvió la mirada y prosiguió. Fue tanta la desdicha y la satisfacción que me invadieron cuando terminó su pequeño discurso, que no encontré respuesta más convincente que un simple "gracias". Esbocé una sonrisa torcida y presioné mis labios tan fuertemente contra los suyos, que él dio un respingo, y me sentí agresiva. Aún atónito logró soltar mi mano y se alejó del vagón, observando cómo me alejaba. Lo vi irse con las manos en los bolsillos y la cabeza gacha. Yo no tenía esperanzas de volver, y me propuse verlo por última vez, me quedé al lado de la ventanilla hasta que estuvimos lo suficientemente apartados de la estación como para que todo se nublara y se convirtiera en esbozos de distintos matices de verde, variedad de pinos y arbustos frondosos. Me tomó unos momentos para caer en cuenta que lo había conseguido, me había marchado. Mis ojos se humedecieron con un sentimiento entre la nostalgia y la alegría. Era libre... o por lo menos eso creía yo.

viernes, 20 de mayo de 2011

Nana, nara.

Lágrimas que anuncian conclusiones,
manos que no dan sin recibir,
gritos que se esconden en canciones,
sillas que no son para escribir,
caras divorciadas con la vida,
tardes navegando en un café,
ricos que descansan en la envidia,
como aquel lunar que invita a ser infiel.


Sueños que no duermen sin su almohada,
pájaros que avisan que se van,
árboles que plantan sus miradas,
besos listos para embotellar,
desnudar almendras con los dedos,
enjaular a un grillo sólo por llorar,
dibujar el frío de un lamento,
cosechar sonrisas para regalar.

martes, 17 de mayo de 2011

Primer amor

Quizás podríamos regresar al principio, a cuando todo empezó. Ver cómo todo sucedió y revivir los momentos que vivimos juntos. Porque eres todo lo que quise, y lo que quiero tener algún día de nuevo.

Dicen que "todo pasa por una razón", pero ya aprendí mi lección, aprendí lo que tenía que aprender a raíz de tu partida, ¿no podrías simplemente regresar?, ¿no sería todo más fácil?. También dicen que "no preguntes si ya sabes la respuesta", pero es que aunque sí tengo la respuesta a esas preguntas, no soy la que debe responderlas. Pero quizá, sólo quizá, mi problema es que no quiero volver a ser el primer amor de alguien.

viernes, 13 de mayo de 2011

Relación de amor-odio con los MUN

Última entrada por hoy, lo prometo. Esto lo había escrito el mismo día que terminó la semana del MUN, el viernes 6 de mayo, pero no lo había podido subir.
Esto es todo, se acabó el MUN, se acabó. Y aunque esta semana siempre esté cargada de estrés, angustia, preocupación, y diga cada año que por qué siempre me meto en un MUN, que no me gusta, que no sirve... Al llegar el viernes, el último día, puedo sonreír por el esfuerzo que me he tomado a lo largo de la semana, con nostalgia al llegar a Maracay, porque ya todo ha terminado. Me pone triste, estoy triste. Pero es ese sentimiento de satisfacción interna que me hace querer regresar el año siguiente.
Cada año, aprendo de este modelo, aprendo enormemente; y son esas cosas distintas que me sirven para el año siguiente y así los tres años que he participado en uno.
De los tres países para los que he delegado; Reino Unido (2009), Irak (2010) y Francia (2011), puedo decir que el país que más me ha gustado delegar es Francia, y además me gustó más la manera en que mi comité se desenvolvió este año, sin embargo, el año que más me ha gustado mi participación es cuando representé a Irak, pienso que el trabajo en equipo con mi co-delegada de ese año fue el mejor de los tres MUN en que he delegado; de cuando representé Reino Unido no puedo hablar mucho porque tenía 13 años, era mi primer modelo, estaba en séptimo, no conocía casi a mi co-delegada, y no me gustaba mi comité (CSW). Los últimos dos MUN sí he estado en UNESCO y de verdad que me gusta mucho este comité.
Sinceramente puedo decir que la experiencia de un MUN es incomparable, y sólo se puede saber de qué se trata cuando estás sentado en uno de esos puestos, delegando. No hay nada que se le parezca.
Este año, de verdad me siento inconforme con el primer lugar: Estados Unidos, que aunque sé que son de Maracaibo y son Maristas, igual que mi colegio, no me gusta la actitud que toman cuando a esto se refiere. Además la representación de Estados Unidos en mi comité fue irrelevante, fue pésima, no merecía ni una mención honorífica. Delegados arrogantes, pedantes, sin soluciones propias, estúpidos, ¡agh, cómo los detesté! Se ganaron el primer lugar porque es algo automático, si eres Estados Unidos por muy malo que seas, siempre ganas. Lo único que sí les reconozco es que sabían hablar frente al público, pero... todo esto no se basa solamente en el dominio que puedas tener. En fin, sí, me refiero a la labia que tenían.
Y hablando de la "labia", es algo que siempre está presente en un MUN. Unos la usan más o mejor que otros y viceversa, yo la llamo "labia diplomática", y créanme es algo impresionante, y creo que se aprende es precisamente al haber participado en un MUN. ¿A qué vengo con esto? Bueno, una vez que aprendes este tipo de... "diplomacia", la aplicarás consciente e inconscientemente en cada aspecto de tu vida. Algo malo sobre esto es que puedes estar diciendo una estupidez, pero si alguien no se da cuenta de esto, pensará que eres el próximo Edgar Allan Poe, aún cuando sólo estés palabreando. Pero cuando ya conoces de qué manera se utiliza, te cuesta creer cuando alguien dice algo, por más que suene creíble y medio mundo le crea.

En fin, esto es todo, "moción para el cierre del debate".

Desnudemos las ganas

Esta es mi segunda entrada de hoy, porque se podría decir que estoy de humor. Y esta será diferente a todas las anteriores, porque será para explicar(me) el nombre que le puse a mi blog, porque sé que hasta a mí se me olvidará qué quise decir con eso. Y sí, la historia de cómo llegué al "Desnudemos las Ganas" es retorcida y extraña. Aquí voy:
Hace ya unos 6 o 7 meses, estaba en Twitter y estaba este chico @GatinhoVolcom, y vi un tweet de él que decía algo como "con esta canción le quité la virginidad a una amiga", se me quemaron las benditas tajadas y como ponía el link en Youtube de la canción, la escuché, si mal no recuerdo creo que era de A.5. Era bastante... sugerente, me pareció cómica y para ese entonces tenía ya tiempo queriendo re-abrir mi blog, y de ahí vienen las "ganas" de usar de nuevo Blogger y tal. Al fin y al cabo, aunque el título grite "sexo", la verdad no es así. Pero de todas formas, sí, esto era un post para recordarlo.
Además de esto, como una semana después de ese tweet, el tal @GatinhoVolcom sufrió un accidente automovilístico y cerró su cuenta de repente, y si antes de eso, todos decían que era fake, pues eso terminó confirmándolo, y lo comparaban con la otra fake de @ErikaMQ. Además algo me dio risa sobre es lo típico del caso: sufres un accidente pero primero pasas por tu casa para cerrar tu cuenta de Twitter, luego te vas al hospital.
Otra cosa que no tiene nada que ver en realidad, si ponen mi título en google, sale mi blog. Y sí, eso... no me gusta.

Matrimonio o algo parecido.

A veces me pongo a pensar y me doy cuenta de que a pesar de que aún cuando espero casarme algún día, no creo mucho en éso del matrimonio. ¿Qué tan poco es muy poco conocer a alguien para que no te desencantes de su compañía? ¿Qué tanto debes amar a alguien para que puedan convivir en paz con los defectos de los dos?
Al parecer mis preguntas no tienen respuesta, por eso me cuesta creer en el matrimonio, sobretodo viniendo de unos padres divorciados. Y es que nunca me había puesto a pensar lo mucho que eso hizo que cambiara mi vida completamente, para bien, sí, pero cambió.
La verdad no sé de qué estoy hablando porque supongo que sí me enamoré aquella vez, y supongo también que tengo una idea de lo que se siente, y de éso se trata, ¿no? ¿Qué tan difícil puede ser?
Lo que sí sé, es que aunque tengo mis debilidades, creo que por estar esperando algo puro y verdadero es que me decepciono, porque gran parte de la gente que conozco (con sus excepciones, claro está) no piensa igual que yo en ese sentido. Para mí el matrimonio es algo complicado, no se puede tomar tan a la ligera. Es triste que exista gente que piense de esa manera. Soy una señora anticuada.

jueves, 5 de mayo de 2011

Favoritas

Estas son mis frases favoritas de películas que he visto, sobretodo la primera es la que más me encanta de todas.

"Nuestra primavera fue maravillosa, pero el verano se ha terminado... y nos perdimos el otoño. Y ahora, de repente, hace frío, tanto frío que todo se está congelando.
Nuestro amor se ha dormido y la nieve lo tomó por sorpresa. Y si te duermes en la nieve, no sientes venir a la muerte. Cuídate".

-Paris, Je t'aime.

"¿Has amado alguna vez a alguien hasta llegar a sentir que ya no existes? ¿Hasta el punto en el que ya no te importa lo que pase? ¿Hasta el punto en el que estar con él ya es suficiente, cuando te mira y tu corazón se detiene por un instante? Yo sí..."

- The Notebook.

“¿Yo? ¡Tengo miedo de todo! Tengo miedo de lo que ví, de lo que hice y de lo que soy, y de lo que más tengo miedo es de salirde esta sala y nunca más en la vida sentir lo que siento cuando estoy contigo”.

- Dirty Dancing.

”Las mujeres no quieren que las entiendan, sino que las amen”.
- A Good Woman.

"- En aquella época era feliz, pero no lo sabía.
- Entonces igual eres feliz ahora y tampoco lo sabes".

- Palíndromos.




viernes, 4 de marzo de 2011

Adolescencia

Adolescencia, maldita adolescencia. ¿En qué momento dejé de ser una niña? ¿En qué momento perdí mi inocencia?
Despertar todas las mañanas, y pensar que cuando tenga 30 años podré pensar en esta etapa y describirla con una sola palabra: monotonía.
Maldita monotonía, maldita rutina, maldita sociedad, maldita sobreprotección de mis padres. La vida es para vivirla, ¿no? Para vivirla bien, porque es solo una, una vida. Un solo momento, el cual podemos hacer un momento digno de recordar. Pero no, si me retienen, aún cuando lo que pido es diversión sana. Aún cuando salgo bien en los estudios, aún cuando no soy floja, y cumplo con mis deberes. Aún cuando dejo de salir con mis amigos en numerosas ocasiones por la simple razón de que mi papá está cansado o enfermo.
Pero es que mi papá no me conoce, no sabe quién soy, y cuando hablamos siempre me recibe con gritos o con respuestas negativas. ¿Así qué ganas me van a dar de hablar con él? Después se queja de que no le cuento nada.
Pero es que mientras más me amarran, mientras más me retienen, mientras más me sobreprotegen, mientras más piensen que sigo siendo una niña pequeña. Más me alejo, más me repugna verlos, más me quiero ir de la casa, tengo menos ganas de vivir.
Dicen que mientras más retengas a tus hijos, más rebeldes se hacen. Yo soy la clara prueba de éso.
La cantidad de colapsos nerviosos que he sufrido en apenas 15 años que tengo es innumerable. Y escribo ésto, estando en uno de esos colapsos.
No es normal que todos y cada uno delos días de la semana, llore, y sólo una pregunta ronde en mi cabeza: "¿para qué vivo, para qué si no hago que mi vida valga algo?".
Estoy cansada de hacer siempre lo que mis padres medicen que haga, ¿y mi personalidad qué? ¿Y mis pensamientos qué? Mis papás no son perfectos y no todo lo que digan es correcto, ¿por qué no puedo ser yo misma? ¿Por qué tengo que obedecer unas reglas que al fin y al cabo no sirven para nada? No estoy pidiendo drogas, estoy pidiendo un respiro, un descanso.
Sé que lo que necesito es irme por un tiempo. Este pueblo, esta ciudad es la principal causante de que esté enferma. Pero sola o por lo menos con alguien que no sea mis padres. Pero sé que sería pedir demasiado, y si no me dejan ir siquiera con mi mejor amiga de hace 6 años a una fiesta, mucho menos me dejarán hacer algo así.
Por ahora, me tocará seguir estando sola.

martes, 1 de febrero de 2011

No es tan fácil

¿Quién iba a pensar que me tranquilizaría una agenda? Sí, leíste bien, una agenda, específicamente una Pascualina del año 2009. Y es que nunca la había leído, pero ayer me puse a ordenar mi biblioteca, la encontré y me di cuenta de que en cada mes trataba un problema distinto y tenía frases como éstas, que se encuentran en el mes de mayo, mes de mi cumpleaños:

"La soledad atrae la tristeza. No te aísles porque te deprimirás más".
"Si nos sentimos solos es porque muchas veces nosotros mismos nos hemos aislado".

Y aunque tampoco es que me hayan tranquilizado esas palabras, fue más bien algo como lo que sientes cuando ves un meme de Tumblr, y te ríes de ti mismo porque no eres la única persona que hace ese tipo de cosas, sino que hay 20.000 personas más que también hace lo mismo.
En fin, fue como una bofetada directamente a lo que creía verdadero. Quizás si no hubiera leído éso, no me hubiera dado cuenta que yo misma me estoy aislando, y no debería estar culpando a los demás de algo que yo misma hice, ¿verdad? Sí, suena sensato, pero simplemente lo que me pasó fue que me puse a analizar a la gente que me rodea, y a veces ni estoy segura de por qué estoy con ellos, es algo como "nunca llegues a conocer a alguien en su totalidad, pues te decepcionarás". Y principalmente es éso, ahora que ya sé cuál es el problema, debería empezar a resolverlo y... no es tan fácil.


Problema #1: Pensar que muy pocas personas son auténticas y fieles a sí mismas.
Solución #1: No analizar tan fríamente a las personas, en el fondo tienen su parte buena también.

martes, 25 de enero de 2011

Cambios y estereotipos.

Cambio: es el concepto que denota la transición que ocurre cuando se transita de un estado a otro.

Estereotipo: Es una imagen trillada, y con pocos detalles acerca de un grupo de gente que comparte ciertas cualidades, características y habilidades.
Yo le agrego: "Casi siempre se equivoca porque no todos somos iguales"(http://es.wikipedia.org/wiki/Estereotipo).

No estoy segura de quién soy, y no estoy contenta con lo que se supone que soy tampoco. Detesto los estereotipos, pero aún así no me salvo de haber calificado a alguien a grosso modo con uno de ellos. Que si los farándula, los tukkys, los hipsters, los nerds, lo que sea. Tengo un poco de las anteriores, excepto lo tukky (o eso creo yo), pero sin embargo, no me puedo encasillar en una sola, porque ni yo misma sé quién soy. A veces siento que dejaría de preocuparme por ésto, si alguien viniera y me dijera "eres tal cosa" y siempre serás así, pero nadie me conoce lo suficiente como para hacer éso. Y es que cuando creía ser de una forma, cambié, y ya no soy la misma que era en junio del año pasado. Fueron esos tres meses de vacaciones escolares, en los que me alejé de la gente con la que compartí por todo un año, y la cierta influencia del internet, los que me hicieron lo que soy en este momento, y aún no estoy segura de que me esté gustando todo ésto. Sobretodo porque me volví (aún) más cerrada, y mi manera de pensar cambió de tal manera, que a veces siento que mis amigos (estuve tentada en poner comillas en ésa última palabra) son unos completos extraños, pero en realidad, ellos siguen siendo igual que siempre, así que supongo que la extraña allí soy yo.
Hoy me compré el álbum "The Best of Atomic Blondie", (había escrito la historia de cómo lo conseguí, pero era bastante distractoria así que iré al grano) la canción número tres Sunday Girl soy yo en música, "cold as an ice cream but still as sweet". Y a lo que me refiero es que aunque yo digo que cambié en varias cosas, soy fiel a mí misma, y sigo siendo la niña adorable y soñadora que he sido toda mi vida, pero diferente, no lo sé.
Y todo ésto se resume a que estoy segura de lo que no quiero ser, y eso me ayuda a reflexionar cada día, admito que yo misma me estoy acostumbrando, pero aquí estoy, buscando mi horizonte... sola la mayoría del tiempo.

miércoles, 19 de enero de 2011

Crecimiento

Cuando somos pequeños, vemos a nuestros padres como unos héroes, y los admiramos de tal forma que nos parecen perfectos.
Eso dura parte de la infancia, hasta que a medida que vamos creciendo, nos damos cuenta de que son seres humanos comunes, con todos sus defectos, y es ése sentimiento que a algunos les provoca desprecio hacia ellos. Se llama adolescencia.
Aparte de éso, seguimos creciendo y madurando, y es ahí donde vemos que por más imperfectos, por más errores que cometan, fueron nuestros padres los que influyeron en nosotros, y los que nos hicieron ser de la manera que somos en este instante. Es esa influencia buena o mala, esa enseñanza que nos impartieron, para que aprendiéramos de sus buenos actos, o que tomáramos consciencia de sus errores, para en un futuro no cometerlos nosotros también.
Siempre hay alguien que directa o indirectamente te enseña, alguien que marca tu vida, y pone su granito de arena para que así logres ser quién eres en este momento.

viernes, 7 de enero de 2011

Plan de escape.

Es imposible escapar de mi casa, es imposible salir de aquí sin hacer estruendo. Siempre he querido sentir la adrenalina de escaparme y hacer algo divertido, algo diferente.
Cualquiera cae, Bárbara la rebelde. Escribí esto escuchando Caramelos de Cianuro y creo no ser la única que siente ese tipo de cosas al escuchar su música. Específicamente mis ganas de escaparme aumentaron escuchando "La Terraza":

"Recuerdo que en las noches te solía silbar,
desde la calle a la ventana,
tú te escapabas bordeando el oscuro jardín,
quién sabe cuántas lunas contemplamos pasar, echados en la terraza,
desde mi casa el cielo se sigue viendo casi igual.
Yo era tu mala influencia, tú fuiste mi princesa,
siempre son frágiles las horas más perfectas.
Quizás me invada la nostalgia,
por un encuentro imposible.
De las memorias sólo atesoramos lo sublime".

Bárbara y sus ganas de escaparse. Es que hasta la música de la canción se presta para éso. No es mi culpa.

miércoles, 5 de enero de 2011

Vanas creencias.

Llega un momento en el que te sientes vacío, sientes que nadie podrá llenarte como él lo hizo... y te aíslas, la gente empieza a tomarte por una extraña más, no consigues a alguien que comprenda que lo que haces o dejas de hacer se debe a que perdiste una parte de ti. Pero nadie parece notarlo, y nadie se interesa por descubrirlo tampoco. Te rodeas de las mismas personas desde hace años atrás, personas huecas, sin sentido, y te sientes cada vez más solo. Aquellas cosas en las que creías, ya no parecen ser indispensables, y de repente no tienes nada, ni sientes nada.
Sales a la calle y ves con ojos de esperanza a todo el que se te cruza por en frente, como si esperaras conocer gente nueva así de fácil. Así pasan los días sin novedades, una rutina de la que no logras salir, se encuentran lejanos los pequeños atisbos de algo diferente. Te sientes miserable sin remedio, y no puedes hacer nada para cambiar éso.

martes, 4 de enero de 2011

Encantos.

El encanto de un callejón oscuro, cubierto con el manto de lo que una vez fue la lluvia.

El encanto de esos ojos que se encienden cuando te devuelvo la mirada.

El encanto que tiene el simple hecho de que rodees mi cintura con tus brazos.

El encanto en tu voz que hace que mi corazón se acelere.

El encanto que le brindas a esas letras, cuando expresas lo que sientes por mí.

El encanto del calor que me dio tu cuerpo aquella noche que usé una blusa ligera, aún sabiendo que haría frío, sólo para excusarme de un abrazo.

El encanto de tus labios suaves y dulces presionados contra los míos.

El encanto de simplemente ser tú cuando estás junto a mí.

30 aforismos de verano. Joaquín Sabina.

El post que iba a hacer hoy, digamos que, no digamos nada, simplemente no tengo ganas de escribir. Así que aquí esta Sabina, excelente como siempre.

1. Aforismo: píldora de sabiduría barata al alcance de cualquier idiota.
2. Era un escritor tan exquisito que sólo publicaba primeras ediciones.
3. Los libros de Borges están llenos de citas a ciegas.
4. Sinrazón, odiosa diosa.
5. En verano la telebasura huele más.
6. La aspirante a actriz tomaba clases de adicción.
7. Era tan sensato que estaba cuerdo de atar.
8. Moriré sin descendencia como murió mi padre.
9. El abismo es excitante si no caes en la rutina.
10. Yo soy nadie, tú cualquiera.
11. Si les mentís sobre la marihuana, ¿por qué van a creerse lo de la heroína?
12. Llegué tarde a todo, sólo fui precoz en la eyaculación.
13. Si todos los partidos sostienen que han ganado las elecciones, ¿quiénes las hemos perdido?
14. El sabio se hace el tonto porque sabe.
15. Bailar es soñar con los pies.
16. Contra la patria chica, mundo grande.
17. No se trata de no querer venderse sino de no saber.
18. Es muy duro curarse de lo que cura.
19. ¿Qué importa parecerlo?, hay que serlo (aunque no lo parezca).
20. En el gimnasio la gente corre para ir a ningún sitio.
21. ¿Cara o cruz? Canto.
22. Amo el alcohol, detesto a los borrachos.
23. Llevaba la falda tan corta que se le veían mis pensamientos.
24. Ciertos árboles caídos venden su leña carísima y por capítulos.
25. La poesía está en todas partes, incluso en algunos versos.
26. Cuando me daba por soñar nunca dormía, ahora que duermo a pierna suelta ya no sueño.
27. La mejor vacuna, aunque tome su tiempo, es el olvido.
28. Puede que sí pero no empujen.
29. Pues anda que tú (eslogan electoral).
30. La vida me ha tratado demasiado bien, pero soy un desagradecido.

domingo, 2 de enero de 2011

Las ganas vencen la distancia y viceversa.

Tan sólo quiero un poco de tranquilidad, que estés cerca, que sólo te pida un beso y ahí estés, que rodees mi cintura con tus brazos y me hagas sentir segura. Tanto tiempo sin verte me ha hecho desearte más de la cuenta, y mi garganta se cansa de repetir los mismos suspiros, día a día que no estás aquí. Mi corazón y mi mente están cansados de imaginarte, cansados de que no salgas de mis pensamientos, cansados de que haya pasado tanto tiempo y que no haya respuesta certera que me ayude a aliviar mis ganas de ti, que siguen intactas esperándote. Y aún no sé si te da gusto hacerme esperar, lo que sí sé es que tu ego aumenta, al mismo ritmo de mis ganas. Me da fatiga pensar que quizás soy un juego y que no podré verte jamás.