jueves, 11 de agosto de 2011

Don't make them fall, if you're not going to catch them

Bueno, empezando porque este es mi post número 30 (caen serpentinas, confetti y globitos) y que por fin encontré cómo bloggear desde el teléfono, y que así subiré las cosas apenas las escriba y no uno o dos meses después, empezaré con algo que no sabía como explicarlo hasta hoy. (Sí, el post es de hoy, yay)
Detesto el simple hecho de que en una buena amistad, siempre termine alguno enamorado del otro, y es que, aunque es cierto que así empiezan las mejores relaciones, yo no quiero nada de eso por ahora. Pero eso no significa que "el simple hecho" vaya a detenerse. Y aquí es donde viene mi dilema: "No los enamores para nada", (vana traducción de lo que puse en el título, suena mejor en inglés) pero bueno, siempre me repito eso, y sí, suena egocéntrico, pero puedo asegurar que no lo es en lo absoluto. A mí me gusta escuchar a la gente, estar pendiente de ellas, saber qué es lo que pasa por sus mentes, pero con eso, la gente se confunde, piensan que son cosas que haría una persona sólo cuando está "enamorada", y terminan ellos de ese modo, cuando yo sólo he sido amable. En cierta parte es incómodo, tener que guardar cierta distancia y contenerme a estar pendiente de mis amigos, y sí, todo se resume a "el simple hecho". En fin, ahora tengo más manejo de eso a lo que tenía hace un tiempo. Estoy creciendo, y las cosas mejoran, ya veré cómo siguen las cosas.
Además, no es que yo sea inmune, también he estado involucrada en la otra parte de la historia, y antes me pasaba mucho más, pero quién sabe... quizás ha disminuido porque hoy en día no todos se toman el tiempo para realmente conocerte, o sólo escucharte. La mayoría cuando ven a una chama, piensan en otras cosas, pero no en "conocerla" en todo el buen sentido de la palabra, tienen otro objetivo, y en él se echan de menos muchas cosas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario