A veces me pongo a pensar y me doy cuenta de que a pesar de que aún cuando espero casarme algún día, no creo mucho en éso del matrimonio. ¿Qué tan poco es muy poco conocer a alguien para que no te desencantes de su compañía? ¿Qué tanto debes amar a alguien para que puedan convivir en paz con los defectos de los dos?
Al parecer mis preguntas no tienen respuesta, por eso me cuesta creer en el matrimonio, sobretodo viniendo de unos padres divorciados. Y es que nunca me había puesto a pensar lo mucho que eso hizo que cambiara mi vida completamente, para bien, sí, pero cambió.
La verdad no sé de qué estoy hablando porque supongo que sí me enamoré aquella vez, y supongo también que tengo una idea de lo que se siente, y de éso se trata, ¿no? ¿Qué tan difícil puede ser?
Lo que sí sé, es que aunque tengo mis debilidades, creo que por estar esperando algo puro y verdadero es que me decepciono, porque gran parte de la gente que conozco (con sus excepciones, claro está) no piensa igual que yo en ese sentido. Para mí el matrimonio es algo complicado, no se puede tomar tan a la ligera. Es triste que exista gente que piense de esa manera. Soy una señora anticuada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario