domingo, 18 de septiembre de 2016

Todas las noches me acuesto deseando tener a alguien con quién compartir la cama. Me pongo cómoda e imagino vívidamente cómo sería ese contacto físico, ese agradable calor que sólo tu cuerpo me daría. Tu brazo rodeando mi cintura y manteniéndome cerca de ti. Sentir tu respiración, contar tus latidos, cantarte hasta dormir. Sabiendo que al despertar seguiremos así y será otro día que terminará igual, con tu cuerpo cerquita del mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario