Todo lo que he vivido, lo que he visto, lo que he oído… todo
me pertenece. Todo es mío.
Desde pequeña tengo el hábito de escribir lo que siento, lo
que me ha pasado. Por eso una de las cosas que más aprecio tener es un diario
que me regalaron cuando cumplí 10 años. Es pequeñito, de Hello Kitty de Sanrio,
color rojo. En un mes cumplo 20 años. Ahí tengo plasmada mi vida por temporadas
y me encanta leerlo de principio a fin. Me causa gracia que se notan diferentes
patrones de personalidad muy propios y que no han variado mucho a lo largo de los
años. Sin embargo, algo que me hace mucho ruido es que suelo escribir cuando
estoy triste, molesta o “existencialista”. Me he dado cuenta de que escribo las
cosas tristes o desafortunadas para recordar que pasaron, para saber que el
dolor no está tan lejos.
Escribo para saber que he vivido.
Escribo para saber que he vivido.
Desde muy pequeña me tocó madurar y ser fuerte. Nunca pude
encajar totalmente con mis compañeros con infancias felices y madurez acorde a su
edad. Tuve problemas sobre mí que no debía tener un niño normal, y por eso
cuando veía a mis compañeros jugando y riendo despreocupadamente, me sorprendía
y me molestaba conmigo misma por no ser como ellos. Con todo esto quiero decir
que por todo lo que me ha tocado vivir, creo que tengo un pequeño
trauma que nunca me ha permitido recordar lo malo. Realmente se me olvida,
me es casi imposible recordarlo. Al pensar en mi pasado sólo veo una gran y
densa neblina. Los años se juntan y se hacen un todo incierto.
Paso gran parte de mi tiempo tomando fotografías y luego
viéndolas una y otra vez.
Para que el recuerdo no se escape. Para sentir los momentos.
Todo lo siento tan fugaz, tan lejano aunque yo esté ahí.
Siento que la vida se me escapa como arena entre los dedos.
Para que el recuerdo no se escape. Para sentir los momentos.
Todo lo siento tan fugaz, tan lejano aunque yo esté ahí.
Siento que la vida se me escapa como arena entre los dedos.
Requiero de un gran esfuerzo diario para recordarme que
estoy viva.
Recordar que he vivido y que todo me pertenece.
No hay comentarios:
Publicar un comentario