- Hidratarte. Siempre.
- Saber, que cuando entres a un lugar, mereces estar ahí. Nadie te está haciendo un favor al dejarte salir, y así sea en la oficina, en una cita, o con tus amigos, nunca deberías sentirte (o actuar) como una obra de caridad.
- Ponte cosas que se vean bien, pero en las que te sientas bien. Si no puedes caminar en tacones, siempre te verás mejor en zapatos bajos.
- Cuando se trata de maquillaje, piensa en términos de “asear/mejorar” y no en términos de “cubrir/cambiar.” Todas tenemos cualidades con las que podemos jugar, y enfocarnos en las básicas (piel linda, cejas cuidadas, mejorar labios/ojos) solo nos hace ser una mejor versión de nosotras mismas (en lugar de parecer una persona completamente diferente).
- Uñas bien pintadas, o de lo contrario sin esmalte.
- Cuando se trata de seguridad, finge hasta que lo logres. Está comprobado que hacerte sonreír a ti misma te hace más feliz, y es lo mismo con la seguridad. Di algunas afirmaciones en tu espejo, camina como si valieras muchísimo, y lo sentirás. Y esto se irradiará en ti.
- Cómprate algo porque te hace sentir increíble. Aún si estás vestida mejor de la cuenta, ¿a quién le importa? Mereces verte, y más importante aun sentirte, linda. (El día que no pueda ponerme un hermoso vestido antiguo para ir a la tienda será el día en el que no quiera estar en este planeta nunca más.)
- Cuida tu cuerpo, pero también trátalo bien, porque hace mucho por ti. Comete una grande y saludable ensalada al almuerzo, pero disfruta muchísimo ese pedazo de pizza en la comida.
- Ríete cuando sea realmente gracioso, y ríete tanto como quieras.
- Sonríe grande para las fotos.
- Tómate el tiempo para decir “gracias” cuando alguien hace algo por ti. Las niñas lindas pueden dar por sentado la amabilidad de la gente – porque son súper lindas, y todos las quieren ayudar – pero las Mujeres Lindas se toman el tiempo de hacer que las personas se sientan apreciadas.
- Nunca pidas disculpas por tomarte el tiempo para hacer ejercicio, o gastarte el dinero en una limpieza fácil o en lo que sea, porque tú y tu salud y bienestar se merecen estas cosas.
- Acomódate a lo que la vida te da: Si la vida te da mala piel (¡alzo la mano!), cuídate más cuando te exfolias y te hidratas, y ten la cara más cuidada en el mundo. Si tienes canas prematuras, cuídatelas y aprovéchalas como la sexy Anderson Cooper versión mujer que eres. Si tienes curvas, encuentra el vestido con cinturón que te hacer ver sensual y abre caminos con esta vida.
- Ponte lo que te hace sentir y ver bien, no lo que está de moda.
- Toma largos, lujosos baños y duchas donde vayas por todos los tratamientos – hasta las locas mascaras de pelo que encontraste en Pinterest.
- Apréciate en el espejo. Admírate. Compleméntate.
- Cuando alguien te haga un cumplido, no tengas miedo de aceptarlo con gracia. Eso no quiere decir que seas convencida, quiere decir que te quieres a ti misma.
- Consiente tu lado femenino, y no te sientas débil o inmadura al hacerlo. El rosado puede ser tu color poderoso.
- Tómate un largo tiempo para organizarte para cosas especiales. Disfruta el ritual y el placer de consentirte a ti misma y hacerte mucho más linda.
- Cuando trabajas duro, recompénsate con regalos, como lo harías con alguien más a quien quieres.
- Hidrátate. Siempre.
Sólo una niña -o al menos así me siento- de 20 años siendo sincera consigo misma. Cartas nunca enviadas, desengaños, esperanzas, sueños que cumplir y desamores latentes.
martes, 9 de septiembre de 2014
21 hábitos de mujeres lindas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario