Sólo una niña -o al menos así me siento- de 20 años siendo sincera consigo misma.
Cartas nunca enviadas, desengaños, esperanzas, sueños que cumplir y desamores latentes.
jueves, 26 de abril de 2012
Palabras punzantes.
Me hirieron tanto tus últimas palabras que se quedaron grabadas en la profundidad de mis recuerdos. Me avergüenza confesarlo, pero puedo recitarlas sin equivocarme una coma. El dolor es punzante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario