miércoles, 19 de enero de 2011

Crecimiento

Cuando somos pequeños, vemos a nuestros padres como unos héroes, y los admiramos de tal forma que nos parecen perfectos.
Eso dura parte de la infancia, hasta que a medida que vamos creciendo, nos damos cuenta de que son seres humanos comunes, con todos sus defectos, y es ése sentimiento que a algunos les provoca desprecio hacia ellos. Se llama adolescencia.
Aparte de éso, seguimos creciendo y madurando, y es ahí donde vemos que por más imperfectos, por más errores que cometan, fueron nuestros padres los que influyeron en nosotros, y los que nos hicieron ser de la manera que somos en este instante. Es esa influencia buena o mala, esa enseñanza que nos impartieron, para que aprendiéramos de sus buenos actos, o que tomáramos consciencia de sus errores, para en un futuro no cometerlos nosotros también.
Siempre hay alguien que directa o indirectamente te enseña, alguien que marca tu vida, y pone su granito de arena para que así logres ser quién eres en este momento.

1 comentario: