A veces me canso de mi personalidad, supongo que es por estar aún descubriendo quién soy y quién quiero ser, pero es que me canso es de estar siempre en ese estado de "enamorada" aún cuando no hay nadie; nadie a quién transferirle lo que siento, y rampoco nadie que sea la razón o la causa por la que estoy en este permanente estado de cursilerías. Lo cual me recuerda a cuando era más pequeña, siempre venía algún curioso a preguntarte quién te gustaba, o quién te parecía lindo, a lo que yo siempre respondía "nadie". Lo cual era mentira, puesto que siempre me atraía (si es que a esa edad me podría atraer de verdad alguien, pero digamos que sí) o me gustaba alguien, o me parecía lindo, o me gustaba su forma de ser. Entonces, a medida de que he ido creciendo, me doy cuenta que eso ya no es así, puedo decir sinceramente ese "nadie", y es que, "las comparaciones son fáciles de hacer, una vez que has probado la perfección", entonces, digamos que "él" era mi "perfección", y me dejó en este estado. Este estado en el que no me permito estar con nadie, a menos que sea mejor que lo que él fue. ¿Un poco exigente, quizás?
Sólo una niña -o al menos así me siento- de 20 años siendo sincera consigo misma. Cartas nunca enviadas, desengaños, esperanzas, sueños que cumplir y desamores latentes.
martes, 28 de diciembre de 2010
Contradicciones.
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