Sólo una niña -o al menos así me siento- de 20 años siendo sincera consigo misma. Cartas nunca enviadas, desengaños, esperanzas, sueños que cumplir y desamores latentes.
jueves, 21 de junio de 2012
Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Quiero. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Puedo. Sí.
viernes, 15 de junio de 2012
Mal
Llevo mucho tiempo por decirte que sí me importas y mucho, que sé que te sientes mal porque nadie te escucha, y yo sí quiero hacerlo. Que quiero contarte tantas cosas que me hacen feliz y que puedo confiarte. Pe-ro-no-pue-do. No puedo y eso me hace mal porque quiero hacerte bien. Sin embargo sé que sería más el daño que el beneficio, quizá estás mejor como ahora.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)