Siempre he dicho que este blog es para mí, escribo para mí y más nadie, no planeo entretener si alguien consigue leerme, puesto que ese no es el motivo por el que decidí escribir aquí. Por eso mismo hago la advertencia por si alguien por error cae en este espacio, lo que escribiré será sincero, sí, pero no será agradable, así que mejor es que no sea leído, ni siquiera por mí, pero dicho esto, empiezo.
Me siento demasiado basura, sí, esa es la palabra, una basura.
Basura: Es todo material considerado como desecho y que se necesita eliminar.
Y es que es así, en el momento en el que me encuentro en mi vida, siento que si muriera, nadie me extrañaría, siento que no hago diferencia alguna en la vida de nadie, me siento como un peso muerto, una nadie.
En los últimos días hasta se han quejado y burlado, de cierta forma, de que no expreso ninguna emoción, ni estoy feliz, ni triste, sólo seria, y no se han equivocado, estoy en una especie de trance.
Trance: 1) Momento crítico y decisivo por el que pasa alguien.
2) Último estado o tiempo de la vida, próximo a la muerte.
Aún me quedan esperanzas de que sea un momento decisivo, que me haga ser feliz de una vez por todas, y no que signifique que la “muerte” esté cerca, aún cuando, de todas maneras no me siento viva.
Mi vida cambió cuando de tanto caer, empecé a cerrarme, pasé de ser una persona considerablemente abierta, a ser una roca. Empecé a no confiar en nadie, porque a nadie le interesa los problemas de los demás, y al contarlos, siempre va a haber gente que les va a alegrar que los tengas. Sólo había una persona que me escuchaba, y ya no está, mi mejor amigo, y quizás el único que de verdad merecía llamarse como tal, pero al fin y al cabo, la gente se cansa, y de cuando en vez, ni yo quiero estar cerca de mí.
Mi vida cambió cuando pensé, por primera vez, que no debía fingir estar feliz todo el tiempo, que cada persona tiene sus altibajos, y que cuando estuviera triste, debía mostrarlo, en aquel momento no parecía haber nada malo en mi teoría, excepto que se presentó una variable: he estado triste por mucho tiempo.
Hoy estoy en uno de esos días, en los cuales me siento sola. Quiero hablar con alguien y sentirme querida, pero no sé con quién.
Soledad: 1) Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
2) Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.
Exactamente, falta de compañía porque no siento a nadie cerca, si estoy, no se nota, y si no estoy tampoco. Pesar y melancolía, que es lo que siento por mi propia ausencia interior, no me siento dentro de mí, es una pérdida de mí misma, no sé quién soy, ni a dónde voy, ni qué estoy haciendo, estoy sumida en la rutina sin salida, sometida a cumplir las expectativas de quienes dicen conocerme, que pueden ir desde lo más trivial hasta algo realmente importante. Y una de las cosas que más me tiene molesta, es la presión que, primero, siento yo por no saber qué voy a estudiar, y otra, la presión de mis padres por que estudie medicina, porque dicen que esa es la única carrera que vale la pena, la mejor y la única que sirve, además dicen que con mi inteligencia puedo hacerlo sin problema, y es que, está bien, puede que estén en lo cierto, pero no siento vocación para eso, a veces pienso que sí, pero me pongo a pensarlo y no me vería estudiando medicina. Por otra parte, está el eterno problema con arquitectura, esa carrera que me sigue llamando, ¿pero qué vida tiene un arquitecto en un país donde todos las infraestructuras son rectangulares y sin vida? Y mis papás no se cansan de decirme el ejemplo de que vea a mi primo que se acaba de graduar de arquitecto y no está trabajando en nada de eso, que si el presidente va a expropiar la USB donde quiero estudiar, que si queda reelecto no dan ganas de hacer una carrera en este país, y un montón de cosas que sinceramente me amargan la vida. No sé qué decidir, en Maracay no hay ninguna universidad buena, quedarse en Maracay implica varias cosas, una de ellas es que es enfermizo, me deprime vivir en un sitio como ese, y otra es que no quiero estudiar en una de esas universidades pagas que hay aquí. Pero también estoy clara que no podría vivir sola en una ciudad como Caracas, eso de agarrar metro, autobuses, y el simple hecho de vivir sola me deprimiría, además que se agravaría mi desorden alimenticio, que no es lo que quiero.
Me puse a ver las otras entradas del blog, y el 21 de agosto me sentía completamente distinta a ahora, y eso me hizo pensar sobre qué me había hecho cambiar, y es simple, que una de mis compañeras de clases haya cometido intento de suicidio, me ha dejado en shock y eventualmente me llevó a la tristeza, además de que a mi abuela le detectaron un problema en el corazón y pensar en que posiblemente despierte un día de estos y no pueda ver su sonrisa más nunca, me tiene mal, todo se ha mezclado y aquí me tienen, vacía.