martes, 25 de enero de 2011

Cambios y estereotipos.

Cambio: es el concepto que denota la transición que ocurre cuando se transita de un estado a otro.

Estereotipo: Es una imagen trillada, y con pocos detalles acerca de un grupo de gente que comparte ciertas cualidades, características y habilidades.
Yo le agrego: "Casi siempre se equivoca porque no todos somos iguales"(http://es.wikipedia.org/wiki/Estereotipo).

No estoy segura de quién soy, y no estoy contenta con lo que se supone que soy tampoco. Detesto los estereotipos, pero aún así no me salvo de haber calificado a alguien a grosso modo con uno de ellos. Que si los farándula, los tukkys, los hipsters, los nerds, lo que sea. Tengo un poco de las anteriores, excepto lo tukky (o eso creo yo), pero sin embargo, no me puedo encasillar en una sola, porque ni yo misma sé quién soy. A veces siento que dejaría de preocuparme por ésto, si alguien viniera y me dijera "eres tal cosa" y siempre serás así, pero nadie me conoce lo suficiente como para hacer éso. Y es que cuando creía ser de una forma, cambié, y ya no soy la misma que era en junio del año pasado. Fueron esos tres meses de vacaciones escolares, en los que me alejé de la gente con la que compartí por todo un año, y la cierta influencia del internet, los que me hicieron lo que soy en este momento, y aún no estoy segura de que me esté gustando todo ésto. Sobretodo porque me volví (aún) más cerrada, y mi manera de pensar cambió de tal manera, que a veces siento que mis amigos (estuve tentada en poner comillas en ésa última palabra) son unos completos extraños, pero en realidad, ellos siguen siendo igual que siempre, así que supongo que la extraña allí soy yo.
Hoy me compré el álbum "The Best of Atomic Blondie", (había escrito la historia de cómo lo conseguí, pero era bastante distractoria así que iré al grano) la canción número tres Sunday Girl soy yo en música, "cold as an ice cream but still as sweet". Y a lo que me refiero es que aunque yo digo que cambié en varias cosas, soy fiel a mí misma, y sigo siendo la niña adorable y soñadora que he sido toda mi vida, pero diferente, no lo sé.
Y todo ésto se resume a que estoy segura de lo que no quiero ser, y eso me ayuda a reflexionar cada día, admito que yo misma me estoy acostumbrando, pero aquí estoy, buscando mi horizonte... sola la mayoría del tiempo.

miércoles, 19 de enero de 2011

Crecimiento

Cuando somos pequeños, vemos a nuestros padres como unos héroes, y los admiramos de tal forma que nos parecen perfectos.
Eso dura parte de la infancia, hasta que a medida que vamos creciendo, nos damos cuenta de que son seres humanos comunes, con todos sus defectos, y es ése sentimiento que a algunos les provoca desprecio hacia ellos. Se llama adolescencia.
Aparte de éso, seguimos creciendo y madurando, y es ahí donde vemos que por más imperfectos, por más errores que cometan, fueron nuestros padres los que influyeron en nosotros, y los que nos hicieron ser de la manera que somos en este instante. Es esa influencia buena o mala, esa enseñanza que nos impartieron, para que aprendiéramos de sus buenos actos, o que tomáramos consciencia de sus errores, para en un futuro no cometerlos nosotros también.
Siempre hay alguien que directa o indirectamente te enseña, alguien que marca tu vida, y pone su granito de arena para que así logres ser quién eres en este momento.

viernes, 7 de enero de 2011

Plan de escape.

Es imposible escapar de mi casa, es imposible salir de aquí sin hacer estruendo. Siempre he querido sentir la adrenalina de escaparme y hacer algo divertido, algo diferente.
Cualquiera cae, Bárbara la rebelde. Escribí esto escuchando Caramelos de Cianuro y creo no ser la única que siente ese tipo de cosas al escuchar su música. Específicamente mis ganas de escaparme aumentaron escuchando "La Terraza":

"Recuerdo que en las noches te solía silbar,
desde la calle a la ventana,
tú te escapabas bordeando el oscuro jardín,
quién sabe cuántas lunas contemplamos pasar, echados en la terraza,
desde mi casa el cielo se sigue viendo casi igual.
Yo era tu mala influencia, tú fuiste mi princesa,
siempre son frágiles las horas más perfectas.
Quizás me invada la nostalgia,
por un encuentro imposible.
De las memorias sólo atesoramos lo sublime".

Bárbara y sus ganas de escaparse. Es que hasta la música de la canción se presta para éso. No es mi culpa.

miércoles, 5 de enero de 2011

Vanas creencias.

Llega un momento en el que te sientes vacío, sientes que nadie podrá llenarte como él lo hizo... y te aíslas, la gente empieza a tomarte por una extraña más, no consigues a alguien que comprenda que lo que haces o dejas de hacer se debe a que perdiste una parte de ti. Pero nadie parece notarlo, y nadie se interesa por descubrirlo tampoco. Te rodeas de las mismas personas desde hace años atrás, personas huecas, sin sentido, y te sientes cada vez más solo. Aquellas cosas en las que creías, ya no parecen ser indispensables, y de repente no tienes nada, ni sientes nada.
Sales a la calle y ves con ojos de esperanza a todo el que se te cruza por en frente, como si esperaras conocer gente nueva así de fácil. Así pasan los días sin novedades, una rutina de la que no logras salir, se encuentran lejanos los pequeños atisbos de algo diferente. Te sientes miserable sin remedio, y no puedes hacer nada para cambiar éso.

martes, 4 de enero de 2011

Encantos.

El encanto de un callejón oscuro, cubierto con el manto de lo que una vez fue la lluvia.

El encanto de esos ojos que se encienden cuando te devuelvo la mirada.

El encanto que tiene el simple hecho de que rodees mi cintura con tus brazos.

El encanto en tu voz que hace que mi corazón se acelere.

El encanto que le brindas a esas letras, cuando expresas lo que sientes por mí.

El encanto del calor que me dio tu cuerpo aquella noche que usé una blusa ligera, aún sabiendo que haría frío, sólo para excusarme de un abrazo.

El encanto de tus labios suaves y dulces presionados contra los míos.

El encanto de simplemente ser tú cuando estás junto a mí.

30 aforismos de verano. Joaquín Sabina.

El post que iba a hacer hoy, digamos que, no digamos nada, simplemente no tengo ganas de escribir. Así que aquí esta Sabina, excelente como siempre.

1. Aforismo: píldora de sabiduría barata al alcance de cualquier idiota.
2. Era un escritor tan exquisito que sólo publicaba primeras ediciones.
3. Los libros de Borges están llenos de citas a ciegas.
4. Sinrazón, odiosa diosa.
5. En verano la telebasura huele más.
6. La aspirante a actriz tomaba clases de adicción.
7. Era tan sensato que estaba cuerdo de atar.
8. Moriré sin descendencia como murió mi padre.
9. El abismo es excitante si no caes en la rutina.
10. Yo soy nadie, tú cualquiera.
11. Si les mentís sobre la marihuana, ¿por qué van a creerse lo de la heroína?
12. Llegué tarde a todo, sólo fui precoz en la eyaculación.
13. Si todos los partidos sostienen que han ganado las elecciones, ¿quiénes las hemos perdido?
14. El sabio se hace el tonto porque sabe.
15. Bailar es soñar con los pies.
16. Contra la patria chica, mundo grande.
17. No se trata de no querer venderse sino de no saber.
18. Es muy duro curarse de lo que cura.
19. ¿Qué importa parecerlo?, hay que serlo (aunque no lo parezca).
20. En el gimnasio la gente corre para ir a ningún sitio.
21. ¿Cara o cruz? Canto.
22. Amo el alcohol, detesto a los borrachos.
23. Llevaba la falda tan corta que se le veían mis pensamientos.
24. Ciertos árboles caídos venden su leña carísima y por capítulos.
25. La poesía está en todas partes, incluso en algunos versos.
26. Cuando me daba por soñar nunca dormía, ahora que duermo a pierna suelta ya no sueño.
27. La mejor vacuna, aunque tome su tiempo, es el olvido.
28. Puede que sí pero no empujen.
29. Pues anda que tú (eslogan electoral).
30. La vida me ha tratado demasiado bien, pero soy un desagradecido.

domingo, 2 de enero de 2011

Las ganas vencen la distancia y viceversa.

Tan sólo quiero un poco de tranquilidad, que estés cerca, que sólo te pida un beso y ahí estés, que rodees mi cintura con tus brazos y me hagas sentir segura. Tanto tiempo sin verte me ha hecho desearte más de la cuenta, y mi garganta se cansa de repetir los mismos suspiros, día a día que no estás aquí. Mi corazón y mi mente están cansados de imaginarte, cansados de que no salgas de mis pensamientos, cansados de que haya pasado tanto tiempo y que no haya respuesta certera que me ayude a aliviar mis ganas de ti, que siguen intactas esperándote. Y aún no sé si te da gusto hacerme esperar, lo que sí sé es que tu ego aumenta, al mismo ritmo de mis ganas. Me da fatiga pensar que quizás soy un juego y que no podré verte jamás.